La NIC 36 (Norma Internacional de Contabilidad N° 36) se centra en el deterioro del valor de los activos. Esta norma establece los procedimientos que las empresas deben aplicar para asegurarse de que sus activos estén contabilizados por un importe que no sea superior a su importe recuperable. En otras palabras, cuando el valor contabilizado de un activo supera su valor recuperable, la empresa debe reconocer una pérdida por deterioro. Esta norma ayuda a garantizar una contabilidad precisa y coherente en relación con los activos de una empresa.
• Se compara el valor en libros del activo con su valor recuperable.
• Si el valor en libros es mayor que el valor recuperable, se considera que el activo está deteriorado y se debe reconocer una pérdida por deterioro.
• Valor razonable menos los costos de disposición: El valor que se obtendría al vender el activo en el mercado.
• Valor en uso: El valor presente de los flujos de efectivo futuros que se espera generar con el activo.
• Se evalúa el deterioro a nivel de las UGE.
• Si existe algún indicio de deterioro, se realiza la prueba de recuperación para determinar si se debe reconocer una pérdida por deterioro.
En resumen, la NIC 36 busca garantizar que los activos se valoren adecuadamente y que las pérdidas por deterioro se reconozcan en los estados financieros.